Libro: Una pedagogía virtual en el marco de los Estudios Culturales. Fainholc Beatriz (2017)


Capítulo I. 
Introducción a una pedagogía virtual

En los últimos años, en las economías en desarrollo, -con sus similitudes y diferencias en las trayectorias tomadas en el Sur del mundo, y no solamente-, los gobiernos y Estados, empresas, proveedores de servicios y plataformas de Internet, y de las redes  sociales, tomaron cuenta tanto de  su popularidad disruptiva, como su potencial aplicado a casi todas las áreas. Consecuencia de ello, se han afectado los contenidos y las formas de las interacciones sociales (virtuales), incidiendo y a incidir cada vez más aun, en  las políticas económico-socio- culturales vigentes y a instaurar.

Como contraste, las formas en transformación a nivel macro y micro, dados por la cultura, la política, la economía, poco han cambiado las organizaciones/ instituciones  educativas, por ahora, en su naturaleza cerrada, respecto de la escala de cambio tecnológico, impulsada por la inteligencia artificial, que se opera en los fenómenos y procesos educativos.
Cabe sumar, los rasgos específicos  de la mayoría de los países, que poco  han cuidado históricamente la toma de medidas enérgicas respecto del logro de un sostenido desarrollo[1], o con idas y vueltas, en todas las áreas, a pesar de los resultados y recomendaciones de los foros internacionales y las realizadas investigaciones de los científicos político-sociales y educativos.
No obstante, la teoría social se ha expandido al considerar las formas en que las prácticas locales de variadas formas de vida y de conocer, -a través de cualquier tipo de tecnologías, y/o inmersas en las redes virtuales de Internet-, han dado aportes  formativos de tendencia abierta, de gran auge hoy, para la formación de las personas.
Sin cumplir aun, el objetivo sigue siendo el mismo: producir un cuerpo pedagógico revisado comprehensivo que estudie la socialización y formación provechosa, apropiada y reflexiva ahora con internet, las TIC, redes y formatos asociados, dada su enorme  penetración histórico-cultural y comunicacional en todos los ámbitos sociales y formativos. Ahora más porque se agregan los programas de e-learning libres, los MOOCs y otros, según necesidades y demandas profesionales y personales, que deberían interrogarse acerca de su trasfondo pedagógico y no sólo tecnológico.

Se intenta estudiar y  proponer una P.V. (en adelante P.V.) de amplia  comprensión de los conceptos y teorías claves, y las estrategias metodológicas, para reorganizar estos campos culturales con reflexividad. La propuesta es de un modelo pedagógico-digital integrador teórico-práctico, referido al aprendizaje electrónico, -físico y virtual-, que constituye una oportunidad para construir un área educativa inédita, y alternativa a la educación convencional.
Aporte para la formación de profesores/as, investigadores y estudiantes avanzados de Educación, Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura, en el campo transdisciplinario de una P.V. y  de los E.C. Se relaciona con meta-pregunta epistemológica, vinculadas a un  decantamiento socio-histórico de las ideas y de la investigación, que deberían ser reformuladas  y respondidas.

Se trata de transitar desde  un enfoque jerárquico y lineal al de flujos multi-horizontales abiertos, de la sociedad informacional, hoy dela Big data, de la inteligencia artificial y de una economía del conocimiento, dentro de la globalización internacional en crisis y de los nuevos conflictos de poder más asiduos.

Definir una P.V., como una trans-disciplina alternativa de significado formativo profundo, mediada por los nuevos medios tecnológicos, requiere una síntesis de varios y variadas teorías filosófico-epistemológico-ontológico-cultural-educativas, y de criterios  científico- tecnológico, contrastado contextualmente.

También, recoger y articular antecedentes históricos1 de la Pedagogía y de la Tecnología educativa, hasta llegar a los formatos tecnológicos algoritmizados y automatizados de procesos y comportamientos autónomos de las máquinas y los objetos.
Recordar que los algoritmos parten de la cultura lógico simbólica digital que persiguen una súper eficiencia lineal en su incesante investigación de nuevas fronteras (desconocidas) de la inteligencia artificial. Estos software presentan cuestiones no solo operativas sino político comunicacionales subyacentes, ligadas a la representatividad y legitimidad  de las intenciones y contenidos de los posteriores programas  educativos electrónicos inclusivos.
Una revisita constructiva de las corrientes pedagógicas, resultaría en una posible síntesis conceptual para un entendimiento educativo  alternativo, inscripto en el aprendizaje y la enseñanza, la gestión educativa institucional electrónica, y la consecuente formación de los todos los cuadros intervinientes para su diseño, implementación y evaluación: administradores, profesores/as, tutores, investigadores, diseñadores tecnológicos e instruccionales, etc.
Los giros conceptuales teórico- epistemológicos y metodológicos en discusión en la pedagogía y la socio – cultura, entre otras disciplinas entrelazadas, constituyen el marco crítico para la construcción de una P.V. en una co-evolución recíproca entre las emergentes ecologías de aprendizaje ubicuo y abierto ,y  las incesantes emergentes tecnologías digitales.
Diversas ecologías de aprendizaje, inscriptas en una sociedad global de un tardío híper-capitalismo de la información[2] y de datos, una economía del conocimiento[3] y una concepción artefactual de la cultura digital[4], han amplificado el panorama formativo. Abundan actividades híper conectadas interactivas soportadas por sistemas y recursos tecnológicos materiales y simbólicos muy sofisticados.
Estas nuevas ecologías hibridas y transmediáticas,-de mucho estudio pero poca resolución para entender su devenir-, conducen a la conformación de  identidades planetarias, la comunicación de convergencia tecnológica en red con flujo informacional incesante de una big data, apoyado por la automatización de la racionalidad técnico instrumental homogeneizadora.
Visto como «solucionismo» con la venta y consumo de artefactos y software, para casi todas las actividades sociales, se hallan los programas educativos en general y virtuales a distancia, en particular. Que merecen un cuestionamiento serio, si de pensar inciertas utopías, para construir «futuros futuribles» de calidad.
Los  métodos holístico-sistémicos, dialécticos e histórico pos-estructuralistas, de  enfoque recursivo, y relacional, dentro de aquel encuadre, son las bases del análisis deconstructivo de elección para el respectivo estudio, con  técnicas exploratorias, descriptivas, interpretativas y críticas.
Este paradigma analítico de «reconstrucción de las lógicas de uso», apela a una hermenéutica profunda  de lo socio-histórico, que integra el discurso argumentativo para concebir cambios educativos en general, y de la formación de los profesores/ as, y de los cuadros decisorios y técnicos de las instituciones de educación superior, en sus prácticas organizacionales y de la enseñanza.
La exploración pedagógico-tecnológica está abocada, entonces, a estudiar y relacionar el marco  inter- trans-disciplinario, político-educativo-cultural de los E.C. (en adelante E.C.) para ajustar focos de análisis centrales.
El enfoque psico sociológico, semiótico, cognitivo, interpretativo y expresivo, de esta búsqueda, se manifiesta mas allá de las contradicciones y paradojas[5] de la cultura tecnológica virtual.
El dilema[6], entre otros, parte del punto del aprendizaje ubicuo,- tema central de la P.V.-, para dilucidar hasta qué punto se estimula o se estigma una revisión de los principios de la pedagogía tradicional, o se refuerza el vértigo alienante de la tecnología digital desde la más temprana socialización.
Se intenta resaltar los pilares teórico-prácticos que sostienen una P.V.  alejados de las premisas dogmáticas, mecanicistas y, por ende, que no signifique un trasvasamiento lineal de la pedagogía tradicional a la virtualidad.
Alguna contribución renovadora que coadyuve al cambio conceptual, social y educativo, hasta ahora, poco se les ha brindado con atención y acciones concretas, a los  programas educativos en general, y de las modalidades de aprendizaje electrónico (puro y mixto), ha ser transferido y demostrado en la práctica. Aunque en los discursos aparezcan sin cesar.
El camino no es fácil porque se deberían revisar las posturas epistemológicas y ontológicas sostenidas por la pedagogía tradicional para producir una ruptura conceptual en la comprensión de los procesos de enseñanza y aprendizaje generales y digitales.
Desde hace bastante tiempo, se ha vivido con entusiasmo (tecnófila) la inclusión de la tecnología no solo en el aprendizaje, sino, se sostenía-, para el mejoramiento del llamado bienestar social. A veces los resultados fueron  plausibles y otras han sido decepcionantes, sin presentar mejoras significativas específicamente en la calidad de vida en general, y del aprendizaje, según las opiniones existentes.
Sin más, la educación sigue, en general, poco presentando grandes logros y cambios estructurales  en la concepción filosófico epistémico-pedagógica,-mas ahora en tiempos digitales-, que revisite y proyecte aspectos de la planificación, la gestión institucional, y una formación de profesores (de todos los niveles, y en especial, los universitarios), que incida en el sostenimiento de la calidad educativa con los nuevos medios tecnológicos.
En consecuencia, se apunta entonces a buscar una epistemología alternativa al cientificismo entendido como una organización lógica sintáctica y semántica, que describe, explica y predice los fenómenos objetivos (observables), que no siempre es de este modo,  en la esfera educacional.
Al referirse a la epistemología se apunta al logro de una reflexión filosófica del conocimiento, con prevalencia  del conocimiento de la ciencia, en sus fines, condiciones,  límites y críticas del  conocimiento científico- tecnológico
Es digno de tomar en cuenta y demarcar estos elementos conceptuales en relación a la cultura digital,  en algunos de sus  rasgos, al presentar mutaciones inmersivas severas , a través de una demostración publicitada de tendencias, comportamientos de personas, grupos y organizaciones, como una masa de pro-consumidores, con el remix de recursos, de amplias expectativas de participación (Deuze, 2006). La misma está expresada en los nuevos activismos, la gestión  informatizada de proyectos diversos, las implicancias en la producción de conocimiento en su mayor parte, mediado (Latour, 1998, 1994), por la inteligencia artificial, (con sus rasgos positivos y negativos), y demás.
Los análisis con actitud transformadora y reflexiva, pretenden contribuir a un cambio conceptual, social y educativo, de superación de  los enfoques epistemológicos reducidos. También, de las aproximaciones monocordes hacia una visión multi-critico-comprehensiva donde se instalan las  epistemologías alternativas y por ende, las pedagogías emergentes  en tiempos digitales.
Hoy no se podría conceptualizar las pedagogías emergentes solo como el conjunto de sugerencias pedagógicas que se proponen y giran alrededor del uso de Internet, las TIC y derivados en la educación, que poco discute y supera la interpretación técnico- instrumental de la tecnología en general y de/en la educación general y virtual.
O referirse solo una aplicación provechosa  de su potencial interactivo, comunicativo y colaborativo, -que si bien son entre otros, los rasgos indisolubles que la caracterizan-,  no necesariamente, conducen a, o resultan en innovaciones  en el marco de una nueva ecología del aprendizaje.
La apropiación de la  ubicuidad tecnológica,  por donde transcurre  hoy el  aprendizaje,  deberían rescatar  y diseñar bases para la experimentación , para  la resolución de reales problemas, y el desarrollo del pensamiento   imaginativo y  anticipador frente a lo desconocido. Que no debería reñirse con las  propuestas efectivas y eficaces en cuanto solamente a la aplicación de TIC en la educación, con la reducción de los costos, (gran preocupación en tiempos de crisis), sino reconocerlas como una construcción cultural (artificial), producto de las nuevas interacciones entre los nuevos actores generadores de fenómenos nuevos.
Se trata de conceptualizar la expresión del emergentismo epistemológico y pedagógico, donde se inscribe una P.V, que se refiere al un conjunto de ideas,- aun poco sistematizadas y sobre todo, desconocidas-, que estudia la configuración de incipientes espacios contraculturales, - o tal vez, serendípicos en términos de programas de investigación. Fundamentalmente considera y discute el marco histórico- social y económico, político- cultural del surgimiento y dominancia de la cuarta revolución industrial encarnada en la robótica, como base  de la economía del conocimiento, como desafío a la educación superior, para producir y hacer circular el conocimiento científico tecnológico, y por ende educativo.

Los Estudios Culturales- E.C.
La articulación interdisciplinaria de los Estudios Culturales, (en adelante E.C.), de raigambre  originalmente sociológica, del psicoanálisis, de la literatura, las artes visuales, del teatro, la semiótica, el movimiento feminista, el multiculturalismo, como mas salientes-, aportan cuestiones centrales para un estudio profundo acerca del aprendizaje real y virtual valioso, democrático y auténtico en tiempos impredecibles.
El campo de los E.C. está configurado por enfoques  socio-políticos transformativos, que estudian las dimensiones fuertes y las restricciones (constrains) de la cultura digital hegemónica , en relación a la  producción, distribución  y legitimación del conocimiento, con los valores que  sostienen las ideologías subyacentes a la estructura, y el poder material y simbólico donde las tecnologías se inspiran .
Se muestra así, que la tecnología no es aséptica ni neutra, y que mayoritariamente funciona mas para un disciplinamiento cultural y control social.

Los E.C. subrayan puntos socio-políticos críticos, en macro y  micro niveles-, que otorgan una oportunidad para analizar estas estructuras per -formativas y/o estandarizadas con consecuencias de conflicto, en general.
Su contrapartida es la búsqueda de mecanismos de contrapoder, de impacto en la configuración de las representaciones mentales, las transacciones simbólico- expresivas digitales en las mediaciones transmediáticas, cada vez mas dadas en las lábiles redes sociales de interacción espontánea y desorganizada.
El peso de los E.C. brindaría otra comprensión a las relaciones entre los sujetos con su entorno natural y social, y artificial, que coadyuva al avance e investigación en ciencia y la tecnología, en diferentes tiempos y coyunturas.
A su vez, se constituyen en las arenas trans-epistémicas que luchan por la primacía de ciertos intereses de personas, grupos e instituciones, para la producción de saberes. Aquélla discusión permitiría el paso del conocimiento  de sentido común, antropológicos míticos, y otros, - que nadie niega su gran incidencia educativa-, pero que impiden en cierto modo, el florecimiento e investigación del conocimiento científico tecnológico y su avance. Esto se materializa en concebir hoy a este conocimiento de referencias circulantes, de entender su estructuración histórico-cultural, no como sustantivo, sino como verbo, y de representar una ruptura de la dicotomía macro-micro, entre otras características.
Este modo de producir conocimiento de síntesis comprehensiva  invita por un lado, a dar algunas  respuestas a las preguntas de interés común, que se constituyen en  satisfactores de las necesidades humanas (Castoriadis, 1983).Por el otro, a abordar una perspectiva crítica y anticipadora respecto de la cultura digital reinante, la cultura del software de alta algoritmización lineal,  en la necesidad de repensar y emprender rediseños de los programas educativos generales y virtuales.
Esta búsqueda si bien rotundamente no se puede considerar responsabilidad única del diseño de los entornos de aprendizaje y de la gestión educativa virtual, son aspectos  a considerarse en este contexto, dentro de un marco  de desmistificación y reconstrucción pedagógica.
Como ya lo sustentó (Habermas, 1988), todo conocimiento es interesado y responde a diversos  paradigmas de entendimiento: desde un interés técnico,- racionalidad instrumental que es una forma analítica (en general, dominante hoy), más que integradora de repensar la cultura, la economía, la sociedad y la educación.
Se impone revisitar pensamientos y acciones sobre todo desde las instituciones educativas (la escuela, la universidad, y otros) hasta los programas en línea, respecto del peso (comercial y de costo-beneficio económico solamente) de los formatos electrónicos.
 El desafío es llegar y configurar, -que ya en algunas instancias se progresa en estos sentidos-, a una postura de un paradigma histórico hermenéutico, con su racionalidad dialéctica que se enfoca más en el sujeto colectivo, en las prácticas sociales, de interés comunicativo y de libertad. Es decir no más olvidadiza de la práctica del penoso pensamiento único, y alcanzar el marco de la democracia y de la creación de igualdad.
Una comprensión[7]del mundo, la vida y las personas se logra en su completamiento, complementación y enriquecimiento, dado por el paradigma de lo inter/trans disciplinar, -desprendido de lo anterior-, que elabora una lectura diferente del mundo, del ambiente natural y cultural, de las relaciones socio económicas y histórico-políticas contextualizadas.
Una producción recreada de  formas pedagógicas y culturales se vincula con objetivos  de emancipación, llevados adelante filosóficamente, por decididas políticas públicas  de ciencia, tecnología y educación, pero no solo gubernamentales sino con la conjunción de las corporaciones privadas, los sindicatos, los partidos políticos, las organizaciones sociales. Y sobre todo con la elección de las personas/líderes formados en cuanto a la orientación, espíritu, ideas y aspiraciones, como así lo entiende  una P.V. inscripta en los E.C., si del respeto de la autonomía de las personas a formar, se trata.
De este modo, se pretende contribuir a la construcción de un modelo de una Pedagogía Virtual inscripta y cruzada por los Estudios Culturales.
El re-diseño de la enseñanza para la virtualidad, además de postular el desarrollo de la capacidad de agencia creativa crítica, revisaría y enriquecería la educación tradicional con enfoques y conceptos transversales,- como los de la teoría del Actor social-red, (Latour, 2005), la trans-mediática(como las experiencias narrativas desplegadas por medio de los nuevos medios, redes y plataformas tecnológicas ( Jenkins, 2006),el meta-conocimiento, entre otros-, hacia transformaciones educativas especificas favorecidas hoy por los entornos electrónicos.
Una interacción/comunicación que aumente la conciencia y la pro actividad en el aprendizaje, se sostiene por un enfoque de tecno génesis histórica de los E.C. y de las ciencias de la educación para una formación virtual inclusiva.



[1] Hoy el desarrollo se está instalando en una nueva fase de la globalización que pasa por la inversión de capitales tecnológicamente intensivos, los que modifican el posicionamiento de los países respecto de  la producción de bienes abstractos, intangibles, sinónimo de inteligencia colectiva. Las condiciones  para ello y para recibir nueva tecnología, inversiones, etc., depende entre muchos factores, de la formación y desarrollo de profesionales  en nuevas tecnologías y del management, como también en la captación de talentos. Huelga referirse a la lentitud de reacción de la esfera educativa.
[2] Las plataformas globales, móviles e inteligentes (como el clouding) refuerzan un híper capitalismo abarcador  y profundo, por lo que hace pensar que, en crisis,  haya ingresado en una etapa de estancamiento y hasta sin rumbo cierto, como muchos así lo afirman.
[3] El conocimiento (Stiglitz, J. 2009), según esta opinión, debe ser una mercancía pública global  apoyada por el acceso abierto y distribución por las TIC y las redes, que des localiza y amplifica la creación de saber, hasta desembocar a una economía de aprendizaje permanente, que a su vez, redefine los perfiles socio-económico-culturales de todas las organizaciones sociales.
La economía del conocimiento se compone de industrias de alta tecnología (informática, telecomunicaciones, robótica, biotecnología química, etc.) con talentos profesionales altamente calificados. También se incluye la Business  Administration, sistemas, managemnet, investigación y desarrollo, etc.) para la producción de bienes y servicios de gran inversión en capital físico y no tangible, basadas en el conocimiento y la innovación
[4] Cultura digital: En un sentido artefactual, se consideran los formatos electrónicos que median las  relaciones mediáticas de amplio alcance entre las personas y grupos en redes electrónicas. Es la forma opuesta de la cultura análoga que utiliza medios tradicionales de comunicación.
Se enfatiza en general, los soportes tecnológicos con sus equipos de avanzada pero poco presentan interlocutores válidos invitados para que  construyan significados con sentido, a pesar que todos los usuarios son (emi/recs) emisores y receptores, son ya ambos unos más que otros, activos posibles productores de contenidos en Internet. Se caracteriza por las redes con consumidores/as de información y/o seguidores, que constituye la big data cuantitativa, internet de las cosas por sensores generalizados, la inteligencia artificial aplicable a infinitas áreas de la sociedad.
[5] Paradoja: se relaciona con los dobles discursos. Ej.: una estrategia comunicacional se expide de relacionarse de modo igualitario con todos, pero fragmentan espacios de participación de las mujeres.
[6] Dilema: aparece  cuando en el momento de tomar una decisión, las alternativas presentan consecuencias o efectos positivos y negativos al mismo tiempo, para el respectivo caso, programa.
[7] Comprehensivo, del latín comprehensīvus, que abarcan las múltiples y diversas caracteristicas segmentadas y parciales, para lograr una estructura significativa. Modo de pensar que enfoca las relaciones: sujeto, sustancia y escenario, según contextos sociales, económicos, políticos y culturales. Tienen en cuenta que sobre ellos, hay diferentes lecturas, posibles legitimacions dadas por diferentes perspectivas teóricas y argumentativas.

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